domingo, 25 de marzo de 2012

El pase y su selección, por Javier Imbroda

El mal pase no sólo lo reduzco a la pérdida de balón, sino que lo amplío para aquellos pases que por su determinada realización no son correctamente efectuados. Por tanto, el buen pase no es solamente una asistencia. Hay muchas situaciones de juego para dar buenos pases (después de un corte, bloqueo, interior, ...).

No queremos dar un pase, queremos dar un «muy buen pase».

El pase es un fundamento maltratado; es un arte infravalorado que utilizamos como puente entre el bote y el tiro, sin mayor énfasis. Al margen del concepto pase, hay que diferenciarlo con su selección (debemos dominar a quién, donde y cuando pasar en todas las situaciones de juego: superioridad, bloqueo y continuación...

Hay jugadores que saben seleccionar el pase, pero no son grandes pasadores. También ocurre lo contrario: excelentes pasadores que no aprovechan su condición para dominar a quién «pasar mejor» en cada momento. El jugador que consigue dominar estas dos cualidades será el mejor pasador.

jueves, 8 de marzo de 2012

El miedo.

" El miedo es un obstáculo para muchas personas, pero es una ilusión para mi. "

Michael Jordan. [Exjugador de baloncesto]


" Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar. "

Paulo Coelho [Escritor brasileño]


" Nunca tengas miedo del día que no has visto. "

Proverbio inglés

miércoles, 29 de febrero de 2012

Confianza

Los deportistas que se sienten seguros, creen y confían en su capacidad para adquirir una destreza, realizar habilidades y/o producir comportamientos que le permitan desplegar su máximo potencial.


La confianza puede aparecer principalmente en tres modos de acción que repercuten al rendimiento deportivo: Falta, Exceso u Óptima.


FALTA DE CONFIANZA.
El deportista falto de confianza centra su atención en sus debilidades y carencias, por lo que aparecen las dudas, los temores y la ansiedad, con la consiguiente merma de competencias. No puede centrarse en los aspectos relevantes de la actividad y se anticipa a posibles evaluaciones y consecuencias negativas de su actuación, por lo que se dificulta el progreso y el control de las tareas en los entrenamientos y competiciones.


EXCESO DE CONFIANZA.
El deportista que se presenta con una confianza mágica y fantaseada sobre sus habilidades y competencias, se crea una percepción distorsionada de si mismo, pensando erróneamente que no tiene que entrenar y trabajar duro para mejorar, ya que sus especiales cualidades son suficientes.


LA CONFIANZA ÓPTIMA.
Consiste en estar convencido de que se pueden alcanzar los niveles y resultados esperados, de que se puede mejorar y que siempre hay algo que aprender.

lunes, 27 de febrero de 2012

Agresividad

La agresividad, como elemento del control emocional del jugador, se puede entender como "una conducta instrumental que el sujeto realiza para conseguir un fin".
Sin entrar en si la agresividad puede ser aprendida o heredada, lo que no cabe ninguna duda en el ámbito deportivo es que la competición deportiva exige deportistas agresivos-competitivos, agonísticos, y clara y francamente luchadores.

La agresividad la vamos a ver relacionada con las siguientes ideas: Competitividad, Hambre de Competición y Controfontación.
Al respecto de la competitividad se pueden asociar otros aspectos como: Búsqueda de excelencia, Deseos de autoafirmación o Retos y medida personal.
Asociados al hambre de competición quedan aspectos como: Tensión competitiva, Necesidad de superación y confrontació o Expresión manifiesta de lucha.
Finalmente los deseos de confrontación tienen otros aspectos como: Placer en el enfrentamiento, Búsqueda de comparación, Jerarquización social o Determinación y franqueza en la lucha.