miércoles, 8 de septiembre de 2010

Cinco técnicas psicológicas para optimizar el rendimiento en Baloncesto (II)

Tras el análisis de la primera técnica psicológica, el establecimiento efectivo de metas, ahora os propongo unas ideas sobre la siguiente:

II - Técnicas de relajación: relajar mente y cuerpo para incrementar la receptibilidad.

Esta técnica es probablemente de las más utilizadas por los psicólogos deportivos, no obstante su abuso puede causar más daños que beneficios. Sin duda es la técnica propicia para regular el nivel de activación de un jugador, y acompañada por un trabajo cognitivo específico adquiere su mayor potencial.

Los métodos más habituales de relajación son:
- control de la respiración
- relajación muscular, progresiva o diferencial, relajación autógena

El estudio previo de los jugadores nos llevará a la elección del método, con adaptabilidad.

Únicamente se han dado casos en los que la relajación no sea eficaz, no por la propia técnica, sinó por la negativa ejecución de psicológo deportivo.

martes, 7 de septiembre de 2010

Cinco técnicas psicológicas para optimizar el rendimiento en Baloncesto (I)



Para lograr el máximo rendimiento mental en los entrenamientos y las competiciones es necesario controlar cinco técnicas:

I - Establecimiento efectivo de metas: centrarse en prioridades.

II - Técnicas de relajación: relajar mente y cuerpo para incrementar la receptibilidad.

III - Visualización o práctica imaginada: mejorando la focalización y concentración.

IV - Registro de pensamientos: reflexionar sobre los procesos mentales.

V - Afirmaciones o auto-habla positiva: mejora de la autoconfianza y autoestima.


I - Establecimiento efectivo de metas: centrarse en prioridades.

Es una técnica muy consolidada como estrategia para un entrenamiento mental fiable, y los resultados demuestran su eficacia en la mejora del rendimiento (y de resultados).

Podemos encontrar tres tipos de metas: de resultado (deportivo), de rendimiento (física, técnica, táctica y/o psicológica) y de proceso (que es lo que hay que hacer para lograr el objetivo).

Algunos estudios han demostrado que cuando los jugadores de baloncesto se centran en metas meramente de rendimiento o de proceso obtienen una mayor mejora que cuando atienden a metas de resultado.

Los tipos de objetivos que destacan son: corto, medio o largo plazo; individuales y colectivos; primarios, secundarios o terciarios; generales o específicos.


Algunas de las claves para la mejora de la técnica del establecimiento efectivo de metas son:
- la fuerza del objetivo
- la necesidad de escribirlo
- reto alcanzable, realista y manejable
- retos compatibles entre sí
- retos flexibles
- marcar una fecha tope para lograr las metas
- marcar prioridades ante diferentes retos
- observar los factores que rodean cada meta
- dividir en pasos y evaluarlos
- retos en un contexto concreto y general

Exsten indicadores que pueden coducir al "fracaso" en la aplicación de la técnica, éstos son:
- no ser capaz de encontrar objetivos concretos
- establecer demasiados objetivos y/o hacerlo para poco tiempo
- flexibilizar tanto los objetivos que dejen de tener el efecto psicológico deseado
- priorizar las metas de resultado ante el rendimiento o proceso
- carecer de evaluación y/o seguimiento de objetivos

domingo, 5 de septiembre de 2010

Cuando el coraje explota

En los últimos campeonatos la seleccion española de baloncesto siempre ha tenido su momento de brillo, más temprano o más tardío, pero siempre a tiempo para dar un paso adelante (y luchar por metal).

Ahora debía aparecer, con algunas dudas por el estado de forma de alguno de los jugadores como Ricky, Rudy o Marc, que parecen no estar fluyendo como nos tienen acostumbrados, aunque sin perder sus destellos de indudable calidad. Ante esto, el otro problema hasta el momento ha sido la aportación de los jugadores de rotación: Sergio Llull sin tener la forma deseada por su lesión de final de temporada, Felipe Reyes arrastrando problemas en las cervicales, y con Raül López re-enganchándose al juego a marchas forzadas. Si a todo esto le sumamos que Scariolo y su staff se han llevado a dos jugadores únicamente para "premiarlos" por sus excelentes rendimientos en sus equipos de orígen (San Emeterio y Claver) pero que no cuentan para nada y han cogido el rol de "toalleros", resulta que tenemos un grupo de jugadores que deben apelar al coraje y la casta para afrontar los partidos con garantías.

Así fue contra Grecia, encomendada ésta a "san Spanoulis", que se vió superada por el coraje de los jugadores españoles dinamitado por los destellos de calidad de Navarro y Rudy. Mención especial esta vez para Scariolo por plantear una defensa zonal implacable que los helenos no supieron atacar, dándole la vuelta al partido.

Superado el obstáculo griego, ahora espera Serbia, con Tedodosic y Krstic al frente, por lo que se antoja unos duelos apasionantes entre el primero y Ricky y el segundo y Marc. Luego también la aportación de Fran Vázquez (parece que está recuperando el nivel reboteador habitual) y más sabiendo los problemas físicos de Reyes. Los serbios son un equipo joven, con ambición y gran talento, y muy bien organizados por uno de los clásicos de los banquillos europeos, el maestro Dusan Ivkovic.

La próxima cita, el miércoles.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Calidad y algo más

Locura transitoria en el Mundial de Turquía, o enajenación mental transitoria, cada uno que lo llame como crea oportuno. Después de los tropiezos "inesperados" de España ante Francia y Lituania, ahora ha llegado el turno de Angola. Resulta que los africanos han rememorado viejos tiempos y han tumbado a Alemania en lo que se puede catalogar nuevamente de "angolazo".

¿Y todo esto porque? ¿Acaso es "normal" que ocurran estos resultados? Un amigo y entendido en la materia me comenta que por ejemplo el caso de España, "tienen calidad y la orquesta va a seguir tocando, aunque el Titanic se esté hundiendo". ¿Pero basta con la calidad?

El trabajo, la pasión, el convencimiento, el esfuerzo, la fe... Parece que pueden sobreponerse a la calidad de algunos equipos.

Francia se vació, a conciencia, sabiendo que era su única oportunidad de doblegar a la campeonísima España. Aprovecharon todo su músculo y fuerza, y desearon la victoria, para conseguirla finalmente.

Lituania no bajó los brazos cuando se encontró con 18 puntos de diferencia faltando 15 minutos para acabar el partidos. Deseó remontar, y puso brillo en cada acción. Puso todos los músculos en cada acción (incluyendo el corazón, que es un órgano musculoso) y se llevó el triunfo.

Nadie puede discutir la calidad que atesoran los jugadores españoles, y las medallas que han logrado en los últimos campeonatos así lo reafirman, pero todo apunta que no sólo con calidad se gana, sinó que el deseo y el esfuerzo límite también tienen su importancia.


Aún queda mucho Mundial, y parece que lo vamos a disfrutar gratamente, porque la pasión está en el aire.